• Peter Durlacher - Gràcia - Parc Güell - Dimecres, 27 de juliol de 2011

Hace algunos días, mi clase del español fue a un parque para una actividad. Antes de ir, solamente sabíamos que íbamos a ir a la ciudad de Barcelona juntos y que necesitábamos una venda antes de poder salir a nuestra destinación. Mi amigo Stefan y yo pensábamos que íbamos a estar vendados en la ciudad de Barcelona y por eso decidimos no traer nuestras carteras para evitar ladrones. Fuimos al vestíbulo para reunirnos con el resto de la clase y Stefan recordó que quizás necesitáramos nuestras tarjetas del T-Mes para ir por metro por la ciudad. Le preguntamos a nuestra profesora y nos dijo que debíamos conseguirlas. Pero, entonces ella dijo, “No subáis,” y supusimos que cambió de opinión y no trajimos nuestras tarjetas del T-Mes. Cuando fuimos al tram, pensábamos que no importaba poner las tarjetas en la machina del tram y no dijimos nada. Al llegar a la estación del metro, otro profesor nos dio una tarjeta para usar juntos durante el día y entonces fuimos al parque usando su tarjeta. Después del ejercicio que hicimos allí, regresamos al metro para volver a la residencia y le di a Mario su tarjeta. Cuando pasábamos por la estación Lesseps, los profesores nos anunciaron que si queríamos ir al Parc Güell, debíamos bajar del metro en esa estación. No lo oí hasta que las puertas se estaban cerrando y tuve que esperar la próxima estación. Bordé el tren dos paradas después Lesseps y fui a Lesseps. No sabía­ ir al Parc Güell y pregunté a la gente dónde estaba el parque. Anduve por uno o dos kilómetros al Parc Güell donde vi dos otras personas del programa. Encontramos Parc Güell y lo entramos, buscando gente del programa. Subimos el Parc dos veces y al bajar, esperamos que nos encontraran y nos quedamos a la entrada. Casi treinta minutos después, una de las chicas con que buscábamos y finalmente nos reunimos.

Filtre
Deixa la teva història